miércoles, 16 de agosto de 2017

¿Me llamas?




¿Y si un día me llamas? Y hacemos el amor en tu coche, y festejamos que somos los amantes que hicieron una rebelión frente a todo pronóstico ¿y si me llamas? Y aunque parezca utópico, nos colgamos de una nube, empezamos a inventar atardeceres y perdemos todo lo que no nos ha dejado crecer. ¿Cómo te explico? no te quiero perder. ¿y si un día me llamas? Y salvamos esta locura que nos ha dado la alegría de volver a creer en que aún existen los que saben más de dar que de intentos ¿y si un día me llamas? Y arrugamos las sábanas de tantas ciudades que nos faltan, nos besamos entre callejones y nos abrazamos, y que nos miren y los que nos contemplen comiencen a sentir que padecen entusiasmo. ¿Y si un día me llamas? Y si todavía sientes que te falto, corro sin pensarlo, y beso por entero tu cuerpo por un rato hasta que tus pedazos estén otra vez armados.

Conocer



Él quiere saber cada detalle insignificante sobre ti. Quiere leer cada palabra que escribes. Quiere  escuchar cada nota de tu canción favorita, y ver todas las escenas de tu película favorita.Quiere encontrar cada cicatriz en tu cuerpo, y saber de donde viene cada una. Él te pone nerviosa  aun después de no verle por dos años. Hay una diferencia entre la atracción y el interés. Quiere prender todos los aspectos de lo que eres.
Sé que al final voy a ser probablemente sólo una página, o tal vez incluso un capítulo en tu libro. Incluso si ese es el caso, espero que me vuelvas a leer a menudo. Y a medida que pases los dedos por encima de nuestras palabras, espero que sonrías.
Y no olvides Hay personas que duermen juntas a miles de kilometros y otras que duermen separadas en la misma cama.


Tipos con mas suerte



Parece que hay tipos con mucha mas suerte. Esa chica es increíble.Mírala bien.Te vas a sorprender.
Ella es un desastre.
Pero de esos desastres bonitos.
Va a iluminar tu vida con su risa y su carisma, y sus bromas y su locura, y sus estupideces y sus comentarios sarcásticos y su talento natural para ayudar y aconsejar a quienes quiere, e incluso a los que no.
Mírala bien, mírala a los ojos y descubre que sus ojos son más expresivos de lo que crees.
Va a lograr volverte loco, porque así es ella, pero te hace volverte loco por hacerla sonreír todas las veces que te sea posible. Aún no tienes idea de lo que esa chica te hace sentir cuando te mira, ni cuando te sonríe, no tienes idea de como te hace sentir cuando hablas con ella, y la ves y la escuchas hablar de sus pasiones.
Con ella puedes hablar de lo que sea, siempre tendrá algo que decir al respecto.
El problema inicial será que tome confianza y comience a hablar contigo, pero una vez la tome, no se callará nunca.
Cuídala, cuídala mucho y protégela. Sé que parece tan fuerte, pero necesita sentir por una vez en la vida que no está sola, y que tiene alguien a su lado que luchará con ella las batallas.
Quiérela, quiérela mucho, pero esto ni siquiera lo tengo que decir, se hace inevitable no quererla.
Y no te agobies por el tiempo, quiérela todo el tiempo que la vida os lo permita.



Yo la sigo queriendo.

Su propio adiós


Se fue, con el mismo ruido que hacen los corazones rotos. No hubo palabras para parar la marcha ni gesto que preservara los recuerdos. Y dolió, porque sigue mirando al frente y es difícil borrarte del futuro. Pesarás como pesa lo que pudisteis ser y ya no fuisteis. Y diréis un día que el tiempo fue lo que tuvisteis, que el amor fue el que desechasteis y la esperanza esa que se quebró.
Siempre es fácil asumir los acontecimientos como un designio del destino, justificarlo en razones a futuro. Pero seguirá estando, porque él si que estuvo. Estará enredado en las promesas que dijiste y no supiste sostener, en ese Te Amo con el que se atragantó  el miedo. Será todo lo que vas a ser, será todo lo que pronuncies, será cada beso que repartas y todos los sudores que se peguen a tu piel.
Este es su primer intento de silencio. no le juzgues si luego, al caer, te llega el murmullo de algo que deja de ser. Saber decir adiós , también es amor

Saludos

martes, 18 de julio de 2017

Palmeras


Llegó el momento, por fin.

Ya he sacado la maleta grande del armario y he metido las primeras cosas. Equipaje de verano, arena infinita, escotes y pantalones cortos.
Me voy. A soltar tooooda la energía negativa, a traerme toooooda la positiva. A dormir bajo las estrellas y saludar a los peces. A beber poco, a reirme mucho, a llorar nada.
Me voy con ganas de olvidar y disfrutar, de que este viaje sea otro punto de inflexión, de los que remueven el alma y te hacen empezar de cero.
A miles de kilómetros la vida puede ser maravillosa y deseo y confío en que tras haber recorrido mil, pueda seguir contemplándola de la misma manera.
Por si no puedo despedirme en condiciones:

- Papá, Mamá and family, espero que estéis bien , que los días bajos vayan subiendo, que aunque esté lejos estaré muy cerca. Que no tengo nada que deciros porque ya lo sabéis todo. Sois muy fuertes.

- Eje del Mal, nos debemos un viaje a la gloria, ¿no creéis? Me acordaré de vosotros aunque paséis de mí.

- A tod@s los demás resérvarme un finde por si vuelvo para reírnos un rato del mundo y ponerlo del revés.

Os quiero.

Abrazos para todos los que aún no os habéis cansado de pasar por aquí.
Feliz Verano!!



Abrazo


Se quedó pensando en el ascensor, justo antes de descender otra vez al mundo de los vivos. Sabía que había cerrado su puerta con una especie de vacío casi imposible de llenar. Se había marchado rota. Tras un rato cuestionándose si era ridícula la idea, volvío atrás y tocó su timbre. Su cara de extrañeza se convirtió en un poema al verla temblar:

- Estoooo... lo sientooo, tal vez no debería pedirte esto, pero es que... no sé... estaba ahí en el ascensor... y estaba pensando... jo, lo siento.., pero es que si no, no me iba tranquila... ¿podrías darme un abrazo, por favor?

- Pero... ¿estás tonta? Anda, entra que hace frío ahí fuera.

Y cuando le abrazó, se derrumbó. Dos segundos antes se estaba ahogando y entonces empezó a experimentar una paz difícil de describir. Perdió la noción del tiempo, del dolor, de la agonía y todo se hizo suave, la vida más bella y ella... ella más especial. Se retuvo al menos tres minutos, le acariciaba el pelo, le daba besos, le susurraba. Entre sus brazos no había miedo, sólo descanso, sosiego, calma absoluta. Hubiera querido retener ese momento, mejor prolongarlo horas ,hubiera querido tener siempre su abrazo, inmensamente reconfortante y reparador de almas rotas que vagan perdidas sin rumbo. Respiró profundamente, olvidando dónde y cómo estaba, borrando de un plumazo las ilusiones descosidas y las tiritas de su cuerpo. Pensó que aún había esperanza, la esperanza de no quedarse atrás, de seguir luchando por curar las heridas, de levantarse y caminar.

Cerró su puerta aliviada, cogió el ascensor fortalecida y salió a la calle con una media sonrisa, a pesar de la lluvia.




Hacía tanto tiempo que no le daban un abrazo tan real, tan sincero, tan tierno, tan alentador, tan vivo... Y es que hay abrazos y abrazos. Los rotos, los cumplidos, los que se dan por que sí, sin pena ni gloria. Y los abrazos que te devuelven la vida, aunque después vuelvas al mundo de las mentiras y se esfumen de la faz de la tierra.

Es la fuerza del abrazo. Y algunos abrazos, los de verdad, pueden llegar a ser suficientes para sanarnos.

Un abrazo...8 segundos

Tranquilamente


Está tranquilo. Tranquilo porque le has llenado los bolsillos de un montón de miradas y palabras antes de irte para así mantenerle en calma. Tranquilo porque sólo pensar en ti le calma, por las ganas que tiene ya de verte y porque al verte se muere. Porque después de no sé cuántos encuentros se sigue muriendo por verte, y mira a todas partes menos a tus ojos, que aguardan cálidos e impacientes a que en un arrebato de valentía se anime por fin a cruzarse contigo.

Tranquilo porque te mira y le gustas. Y porque te mira otra vez y le gustas más. Y así todo el rato. Y porque no se quita tu olor de su cuello, que le traslada a ti casi temblando. Y porque adora estas agujetas y ese golpe en la rodilla que le recuerdan su osadía para posar sus cinco sentidos dentro de ti. O tu sabor en sus manos, que no es sino el rastro que dejas cuando te pierde de vista para volver a buscarte.

Tranquilo porque sonríe y así sabe que estás tranquila. Tranquilo porque imagina una ducha y una cama contigo para devoraros sin horarios y perderos sin más límite que la extenuación más absoluta.

Tranquilamente te espera, con las ventanas abiertas para que corra un aire fresco que te cale el alma. Con ganas, con paciencia, con pasión y toda la dulzura que es capaz de darte. Tranquilamente para cogerte de la mano.

Escribir +



Quizás debería escribir un poco más.

Cada día me lo recuerdo: debería escribir más a menudo. No cada dieciocho años, como ahora. Y digo DEBERÍA porque tendría que tomármelo como una obligación. Básicamente por dos motivos:

1) Escribir cada poco tiempo me daría la disciplina que a veces necesito. Porque la pasión sí entiende de normas. Si progresivamente vamos dejando de hacer algo que nos apasiona, las ganas y la motivación se van perdiendo. Hacer algo que nos guste no es equivalente a querer hacerlo a todas horas, sino que precisa de un orden, de cierto rigor. Peco en ciertos aspectos, a veces necesito impulso y sacrificio incluso para mis pasiones. Así que, a partir de ahora, quisiera autoimponerme mis propias reglas, eso sí, para cumplirlas. Esto es, escribir más, aunque sea para decir dos tonterías.

2) Escribir, aunque sean esas dos tonterías, me ayudará a recordar. Y es que, de un tiempo a esta parte, tengo la sensación de que estoy perdiendo la memoria. No quiero tomármelo como algo serio, aspiro a pensar que tengo demasiada información en la cabeza, o que estoy disperso, o que tengo una memoria extraordinariamente selectiva... algo así. Jamás creeré que tengo lagunas mentales porque empiece a sufrir cierto deterioro cognitivo. Eso es impensable. Soy mucho de escribir en cualquier papel lo primero que se asoma por mi cabeza, pensamientos, emociones, sentimientos... El otro día leí miles de palabras que he escrito en muchos momentos de mi vida, de hace años y más actuales. Y se me encogía el corazón al leer cosas que no podía reproducir en mi mente, que no podía imaginarlas porque las había olvidado completamente. Es por ello por lo que querría escribir más a menudo, para dejar plasmadas las cosas que sueño y siento, para leerlas una y otra vez y poder combatir esos despistes de amnesia sin el riesgo de perder la memoria, y después la cabeza.


Saludos

lunes, 17 de julio de 2017

Call

—¿Sí?
—Soy yo.
—¿Quién?
—Yo
—Ah, hola, no reconocí tu voz.
—Vaya.
—Soy un desastre, lo sé.
—Mira, precisamente te llamaba para hablarte de desastres.
—¿Qué?, ¿¡ha pasado algo!?
—Nosotros.
—¿Nosotros?
—Bueno, mejor dicho, lo que no nos ha pasado a nosotros. Qué desastre.
—No te entiendo...
—Es normal, cariño. Mira, yo te quiero.
—Vaya... no sé qué decir.
—No, si no tienes que decir nada.
—...
—Estoy agotado.
—¿Quieres que hablemos mañana mejor?
—No, no, espera, ¡no cuelgues! Mañana no me atreveré a hablarte de lo que siento.
—¿Y qué sientes?
—Sin ti, no siento mucho. No sé si me explico.
—Sí, pero, por qué sientes eso por mí.
—No lo sé, oye, ¿estás cosas podemos elegirlas?
—Supongo que no.
—Yo sólo sé que llegaste un día y empecé a escribir por ti.
—Qué bonito.
—Y qué triste.
—¿Por qué triste?
—Porque sólo escribo ojalás, esperanzas, como sueños bonitos y frágiles, que se rompen cuando me doy cuenta de que tú...
—¿De que yo...?
—De que... el plurar de tú es "vosotros" y no "nosotros".
—Yo ahora no estoy con nadie.
—Pero no estás conmigo. Y qué forma tan bonita de morir.
—No hay formas bonitas de morir..
—Claro que las hay. Estamos muriendo ahora mismo, a cada instante.
—Vaya...qué bonito. Sigo sin saber qué tengo yo que te haya llamado la atención.
—Y yo sigo sin saber por qué sigo esperando trenes que ya han pasado. La vida es un poquito así.
— Creo que me tengo que ir ya, ¿vale? Mañana hablamos.
—¡Espera!
—Dime.
—Seré breve: dueles.
—Lo siento...
—No te preocupes, cariño, a mí siempre me han dolido mucho las cosas.
—Hablamos mañana.
—Buenas noches, cariño.
—Buenas noches.
Y él sonreía, y por dentro lloraba.
bueno, qué vamos a hacerle, la vida es un poquito así. ¿Verdad?

Aquel día

¿Sabes? Estoy seguro de que ella te recuerda cada noche antes de dormir y quizás mirando las estrellas. Él no era el tipo de persona que andaba ofreciendo las estrellas, él te llevaba a ellas.


Ella le sonreía como si nunca hubiera llorado por el. Lo abrazaba como si no se hubiese ido. Lo amaba como si no le hubiese roto el corazón.
Le gustaba mirarla fijamente a los ojos, porque no era capaz de sostenerle la mirada y miraba a otro lado con una tímida sonrisa. Qué bonito es coincidir siempre contigo.
Temía encontrarse con él en cada rincón y sin embargo tenía miedo desesperadamente de no verlo.

Miraba su rostro y sólo podía ver el rubor tímido de un alma completamente enamorada de él… Fue tan feliz…
Sabías que iba a lastimarte, pero aún así te quedaste y esperaste tu destrucción, eso es de valientes.

¿Recuerdas aquel día? ¿Nuestro primer mensaje?, que de hecho fue tuyo, Nuestra primera sonrisa, ¿Recuerdas lo mucho que nos reíamos? ¿Nuestra primera llamada? ¿Recuerdas aquellas indirectas? Tengo que aceptar que poco a poco iba sintiendo tu interés por mi, pero el que terminó "enamorado" de ti fui yo.
¿Recuerdas mi primer regalo? ¿Recuerdas nuestra primera mirada?, yo si, pero cada día me pregunto si me recuerdas exactamente como aquel día que me conociste...con la misma sonrisa, con la misma alegría, tan solo te pido que me recuerdes como aquel día.

Ella disparó a quién prometió proteger. Aún seguirás siendo su estrella favorita.